Se sabe que las tendencias siempre serán temporales. Con 10 años trabajando en la industria de las bodas como fotógrafa, el 2025 ha sido un año transformador, de esos que son verdaderos parteaguas.
Los fotógrafos de bodas tenemos dos temporadas de trabajo al año, las mías generalmente son de marzo-junio y de septiembre- diciembre, por lo que en resumen salgo 8 meses al año a fotografiar bodas, me he limitado a cubrir un máximo de 20 bodas al año para evitar el burnout y las crisis creativas.
Hoy puedo contarles que si hay algo que marcó las reservas de 2025 fue la categoría de bodas Petite dejando de lado los credos y enfocándose en bodas civiles. Y he de confesar que particularmente a mí (una cristiana retirada) me ha encantado esta tendencia, porque por alguna extraña razón los sacerdotes tienen un poco de aversión a los fotógrafos y videógrafos; así que no pararme en una iglesia católica a trabajar durante un año completo fue un sueño hecho realidad. Los TQM Zoomers.

Anteriormente las bodas civiles me parecían un poco desalmadas (no me juzguen), pero ahora las nuevas generaciones le están dando un giro más alegre. Desde los oficiantes que tratan de hacer discursos más emotivos dentro de los parámetros legales hasta los novios que se escriben votos tan conmovedores, la puesta de huellas sobre el acta se ha vuelto un momento romántico y el intercambio de anillos que no ha faltado en ninguna boda, me hace pensar que hay rituales que siempre trascenderán generaciones.
Por su parte las bodas petite, son una tendencia que emergió con fuerza en la pandemia de 2020, se caracterizan por tener listas de invitados reducidas: 20 invitados durante la pandemia y actualmente manejan números de 50-60 invitados. Cabe aclarar que una boda petite no siempre significa austeridad, ya que al tener menos invitados los novios pueden disponer de más presupuesto para servicios como el banquete, venues, decoración, musica, fotografía, etcétera. Y al reducir el círculo de invitados a sus más allegados se logran atmósferas donde realmente se puede sentir el amor en el aire.

Por el lado fotográfico este tipo de bodas petites están requiriendo del estilo fotográfico documental, un estilo más orgánico y natural; que permite capturar momentos sin poses, documentando así la realidad.




Deja un comentario