Sucede en la tierra

En algún pedazo de tierra comencé a quererte. Entre amaneceres y atardeceres, entre maletas y ropa, entre discos viejos y fotografías. Entre libros con olor a tinta y periódicos del día, comencé a quererte entre las cotidianidades de la vida. Entre el caldo de pollo y el caldo de frijoles. Entre la coca-cola y la pepsi, simplemente comencé a amarte.

Como un repentino bostezo de media clase, como un estornudo en una reunión, como el timbre de la casa, como el teléfono en la madrugada. Así llegaste para quedarte. Tomaste asiento en el sofá de la sala. Pediste un espacio en el closet. Colgaste tu ropa en mis ganchos. Tomaste de la leche de mi refri. Te bañaste con mi shampoo. Te quedaste a vivir por siempre.

En algún pedazo de tierra comencé a quererte. Entre los anocheceres y los amaneceres. Entre el medio día y la merienda. Entre el mar y el desierto. Entre la luna y sus estrellas. Entre mi cabeza y mi corazón, comencé a quererte perdiendo la razón.

Como un ángel del cielo, como la paz en las noches de insomnio. Como la taza de café por la mañana. Como el cepillo de dientes en la maleta. Como un pensamiento en mi cabeza. Te quedaste a vivir para siempre.

En algún pedazo de tierra Dios tuvo que ponerte. Entre el lejos y el cerca. Entre el agua y el fuego. Entre el cielo y la tierra. Entre lo bueno y lo malo. Entre tus respiros y mis suspiros.

En algún pedazo de tierra tuve que conocerte. Entre mi vida y mis vacaciones. Entre las autopistas y el mar de día. Entre las maletas y paquetería. Entre los días de triste melancolía. Comencé a mirarte de otra forma. Comencé a sentir mariposas.

En algún pedazo de tierra me conociste. Entre tu vida y la computadora. Entre los sábados y los domingos. Entre los días de dudas y preguntas. Comenzaste a mirarme de otra forma. Comenzaste a sentir mariposas.

En este pedazo de tierra te encontré una tarde de sábado. Cuando decidí amarte para siempre. Cuando decidí darte mis manos, mis ojos, mis labios y todo de mí. Cuando encontré refugio en tus abrazos. En este pedazo de tierra te amo.

En este pedazo de tierra me encontraste una tarde de sábado. Cuando te decidiste a conocerme. Cuando decidiste darme tus manos, tus ojos, tus labios y todo de ti. Tu amor y tu paciencia. En este pedazo de tierra me amas.


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