La democracia en México es una utopía

Quedan dos semanas para que se realicen las elecciones presidenciales en México. Y la verdad la política no es uno de mis mayores fuertes, porque desgraciadamente en México la democracia es una utopía. Alcance a vivir 12 años de los 71 que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) estuvo en el poder, me toco uno de los peores sexenios que fue el de Carlos Salinas de Gortari, viví la devaluación del peso, recuerdo el asesinato de Colosio, me asustaba pensar en el chupacabras  y también fui testigo de la supuesta transición democrática del poder y del nuevo neoliberalismo mexicano.

Crecí con la idea de que el PRI gobernaría el país por el resto de mi vida, así como sucedió con mis abuelos. Sin embargo, en el año 2000 estaba en la secundaria, las expectativas del país cambiaron cuando el PAN (Partido Acción Nacional) logro obtener la presidencia de la republica con la candidatura de Vicente Fox. Definitivamente los aires habían cambiado, algo se sentía en el ambiente, el pueblo que había estado sumergido en una falsa democracia de 71 años sentía que se había liberado de la lepra que carcomía a México. Pero presidentes van y presidentes vienen,  y las cosas no suelen mejorar mucho.

Fox se coloco durante su sexenio como un personaje carismático  e imprudente (hasta podríamos decir imbécil), su paso por la residencia de Los Pinos fue como el de un presentador de espectáculos de circo. Exacto solo vino a abrirle la puerta a Felipe Calderón, segundo presidente de México por el PAN, quien llego un poco mas armado para gobernar –y con armado no me refiero a la marina y al ejercito – con sus propuestas de empleo y su política para erradicar el narcotráfico y la corrupción. Hoy tenemos más de 60 mil muertos por la  Guerra contra el narcotráfico y la gente se asusta, sin darse cuenta que de alguna manera hizo algo positivo intentando desparecer al narco y la corrupción de la sociedad, no nos hagamos tontos, el árbol que crece torcido jamás su rama enderezara. Lo que si es cierto es que, al menos la ultima crisis económica mundial que llevo a la recesión a Estados Unidos de Norteamérica no pego tan duro en los bolsillos mexicanos, al menos yo no la sentí tanto como la vez que se devaluó el peso. Es más ni siquiera esta ultima “cuesta de enero” la sentí. Algo va bien, pero no sabemos que es, o tal vez fue pura chiripa.

Lo que más odie del sexenio 2006-2012 fue sin duda la gripe porcina, ¡OMG! ¿por qué nos hicieron eso? Recuerdo que antes de que eso sucediera había visto películas como Resident Evil, Exterminio 1 y 2,  Soy leyenda y El final de los tiempos; además de que en ese tiempo viajaba de Teziutlán a Veracruz, pasando por la zona cero de la infección (Perote), suspendieron clases por muchos días, las calles de cualquier pueblo de México estaban desoladas, la gente se limitaba a encerrarse en su casa a escuchar radio o ver televisión para escuchar lo que el secretario de salud decía en sus reportes, el gel antibacterial y los cubrebocas se volvieron indispensables, aunque debo confesar que solo 1 día en la escuela utilice el cubrebocas y no me infecte, mientras que olvidaba utilizar el antibacterial. Hoy creo que fue más paranoia colectiva que realmente una enfermedad que podía pulverizar a la humanidad, definitivamente el poder de los medios y la sugestión fueron importantes en ese momento.

Hoy no creo en ningún partido político, porque todos nos han defraudado en algún momento de la historia. No creo en el PRI por sus 71 años de corrupción, de mentiras, de robos y de falsas esperanzas para un pueblo; tampoco creo en el PAN por su falta de convicción en la democracia, porque han demostrado que están cortados con la misma tijera que los políticos del PRI y tampoco creo en el PRD por su mala imagen que se ha creado este partido –cría fama y échate a dormir.  Pero el que no crea en ningún partido político no me coloca como una persona a la que no le interese el rumbo que tomara México, porque realmente me siento decepcionada de su clase política, desilusionada y con el corazón roto por ver que las cosas no han cambiado con dos sexenios del PAN y que tampoco cambiaran si la gente vota solo por creer que una mujer merece la presidencia –eso tampoco es democracia-, por votar por el que ha ofendido a su pueblo con sus palabras de machismo –no es la señora de la casa– y su falta de cultura, por votar por un candidato que resulta ser el menos sucio en esta pelea o por un ecologista que quiere salvar a su partido de la desaparición. Es que… no hay perdón de Dios, es la peor contienda electoral para la presidencia que hemos tenido.

“Serán los jóvenes quienes tengan que enmendar los errores de nuestras generaciones; pero cuentan con una gran tecnología para hacerlo”. – Carlos Fuentes


Comentarios

Únete al Club

Recibe contenido y participa en promociones exclusivas!