El melón verde (Honeydew)

Mi primer encuentro con el melón verde fue en ‪#‎Berlin‬ y no se me antojaba mucho comerlo, pero después de probarlo descubrí que sabía igual que el anaranjado.

Hace un año cuando viajamos a Europa descubrimos una nueva gama de frutas y verduras, además de la distinta forma en que las comían. Siendo sincera en París no comimos muchas frutas porque el precio era demasiado alto comparado con lo que cuesta aquí en México, por ejemplo, compre una manzana y costaba 2 euros (algo así como 39 MXN) por ese precio aquí en México me compro un kilo de manzanas. Después Martha de Greeters París nos explicó que las frutas eran muy caras porque las importaban de diferentes partes del mundo. Eso sí, nunca olvidaré el sabor de las naranjas que comí en París, estaban deliciosas.

Le Verger de Losserand, París (Mayo, 2016). Foto por: Rebecca Aldama
Le Verger de Losserand, París (Mayo, 2016). Foto por: Rebecca Aldama

A nuestro paso por Europa, llegamos a Berlín y ahí todo cambio, notamos que comían más frutas y verduras en sus desayunos. En nuestro último día cerca de la estación de autobuses (ZOB) y en medio de la huelga de trenes del 2015, nos topamos con una alemana que nos recomendó comer en Piano Café  (Foursquare), un lugar que estaba cerca de la ZOB. Llegamos al lugar, es muy pequeño y todo se veía bien, pero cuando nos dieron los menús llegó el verdadero problema porque solo estaban en alemán y la señora que atendía no sabía nada de ingles.  Entonces ¿qué íbamos a comer? 

Puerta de Brandenburgo, Berlín (Mayo, 2015). Foto por: Rebecca Aldama
Puerta de Brandenburgo, Berlín (Mayo, 2015). Foto por: Rebecca Aldama

 

pianocafeberlin
Foto del Fanpage de Pianocafé

 

IMG_9431
Huelga de Trenes en Berlín (2015). Foto por: Rebecca Aldama

…la primer mordida lo definió como “sabe a melón”

Afortunadamente hicimos uso de Google Traductor y la maravillosa función de traducir imágenes. No recuerdo qué número de paquete de desayuno pedimos, pero incluía fruta y café o té. Entonces fue así como nos topamos con el melón verde. Para empezar no sabíamos que era, porque estaba en rebanadas y era verde, pero la primer mordida lo definió como “sabe a melón” así que estábamos ante una de las variedades de melón y aunque lo venden aquí en México, la verdad es que nunca le habíamos puesto atención y tampoco se nos había antojado comprarlo.

Foto: Rebecca Aldama
Foto: Rebecca Aldama

Muchos lo conocen como melón tuna y en inglés se llama ‪#‎Honeydew‬, es originario del sur de Francia y del norte de Argelia. He notado que aquí en México lo venden en los supermercados cuando no es temporada de melón anaranjado y es más barato que éste.

Para escoger un buen melón verde es importante saber reconocer su color, debe estar de color crema,  porque su cáscara es muy distinta a la de los anaranjados; y también funciona eso de darle un par de golpes suaves como al otro melón.

Este tipo de melón es bajo en proteínas y grasas;  una porción proporciona menos de un gramo de cada uno, sin embargo contiene  1.4 gramos de fibra dietética y 60 calorías por porción. También contiene vitaminas y minerales como el Cobre, Potasio, Vitamina C y B. Que aportan beneficios al cuerpo como:

  • Prevenir el aumento de la presión sanguínea
  • Estimulación del sistema inmunológico
  • Reparación de músculos y tejidos
  • Ayuda a eliminar toxinas que pueden causar enfermedades
  • Reduce el riesgo de padecer enfermedades del corazón y del Alzheimer
  • Perfecto para quienes padecen trastornos del sueño como el insomnio

Y hay muchas razones más para comer melón -una de mis frutas favoritas- dicen que desayunando melón durante una semana, el cuerpo se limpia, se mejora la apariencia y salud de la piel y te ayuda a disminuir el estrés.

Definitivamente viajar te hace conocer nuevos lugares y cosas, te da experiencias nuevas para compartir. ¿Y tú qué experiencia has tenido con los aromas y sabores que te recuerdan un lugar?

 


Comentarios

Únete al Club

Recibe contenido y participa en promociones exclusivas!