Aterrizando en Getty Images: mi sueño far faraway

Cuando trabaje en una revista de deportes aprendí mucho no solo a nivel profesional, sino también mucho sobre inteligencia emocional porque tuve la fortuna de entrevistar a personas que hacían del deporte su estilo de vida. Quienes me conocen saben que jamás he practicado deportes, por lo que todo lo que veía en ese ambiente deportivo realmente me sorprendía.

Me sorprendía el hecho de que había miles de personas participando para un Selectivo para lograr una clasificación, otras entrenando para participar en un maraton, otras siguiendo una dieta muy rígida para las clasificaciones en Fitness, niños de 3 y  4 años aprendiendo a batear para ser beisbolistas y así la lista continuaba; todo se basaba en disciplina.

La verdad es que antes de eso, yo no conocía el grado de disciplina y compromiso que tiene un deportista. Eso es algo de lo que más valoro de mis días como Editor en Jefe, el haber aprendido de estas personas que día con día tienes que retarte a ti mismo, porque la competencia no es con nadie más que contigo.

Te cuento esto, porque en una ocasión entrevisté a un joven que me dijo tal vez una frase un tanto cliché “La persistencia pesa más que el talento” pero que cambió mi panorama y me hizo preguntarme si no había sido lo suficientemente persistente a nivel profesional, porque talento según yo lo tenía. En otra ocasión cuando le pregunté a otro deportista que hacía para mantenerse siempre motivado y me contestó que tenía una pared de su casa dedicada para escribir en ella frases que le gustaban, colgar fotos de quienes admiraba, medallas que había ganado y una pequeña lista de lo que quería lograr.

Entonces me di cuenta que todo lo que esas personas tenían era un sueño far faraway y hacían todo por alcanzarlo. Yo tenía muchos sueños far faraway, pero no estaba haciendo lo suficiente para alcanzarlos, no estaba siendo persistente. Pero para poder persistir en mis sueños primero tenía que aprender y practicar (lo equivalente al entrenamiento en los deportistas) entonces busque libros y encontré uno (El Elemento de Ken Robinson)  que me ayudó a descubrir cuáles eran realmente mis talentos y lo que me apasiona hacer.

Resulta que sabes para qué eres bueno o cuál es tu propósito en esta vida cuando haces algo y no sientes que pase el tiempo porque lo estas disfrutando y además te pagan por lo que estás haciendo. Eso me pasaba cada vez que trabajaba tomando fotografías, no podía creer que me pagaran por eso, porque mucho tiempo atrás lo había hecho como hobbie.

Esto sucede cuando se juntan Pasión, Misión, Profesión y Vocación:

  • Lo que amas hacer
  • En lo que eres bueno
  • Lo que el mundo necesita
  • Por lo que te pagan

Después de tanto bla bla bla tal vez te preguntes qué tiene que ver todo esto con el título de mi post. Bueno, pues vender mis fotos a través de Getty Images era uno de mis sueños far faraway. Lo veía como algo tan complicado e inalcanzable. Cada vez que veía mis fotos pensaba que no eran lo suficientemente buenas como para estar ahí.

Getty Images–para quienes no lo saben– es una agencia fotográfica de stock, una de las más conocidas a nivel mundial. Y que mis fotos con mi nombre se vendan ahí me hace sentir muy bien, porque comencé a intentarlo desde hace dos años, investigaba por todas partes cómo hacer para llegar ahí y al fin lo logre.

Ya lo decía mi maestro de filosofía en la preparatoria  “la vida no son enchiladas, pero vinimos para trascender”. Y si no trascendemos de alguna manera, nuestra vida realmente no fue nada. Hoy sé que trascendemos a traves de lo que somos, lo que enseñamos y lo que aportamos en esta vida.

Me quedo saboreando un pequeño logro en mi lista de sueños far faraway.

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Milenial amante de la fotografía, los viajes y del amor · LCC · Colaboro donando fotografías en Pixabay y Unsplash.

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